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EXCLUSIVO: ENTREVISTA CON CLAUDIA, MAMA DE RENZO «FUERON HORAS DESESPERANTES»

Los días lunes y martes, la familia Alterino Perazzo vivió horas realmente angustiantes. El no saber nada de su hijo Renzo los puso en un estado de alerta nunca antes vivido. Lo que no se sabía tampoco, era el grado de acompañamiento y de diferentes intentos para ayudar en algo, por mínimo que sea, de la gran mayoría de los mercedinos. Compartiendo su búsqueda a través de las redes sociales y entrando innumerable cantidad de veces a las distintas páginas web locales haciéndolas llegar a niveles récord de visitas, para ver qué novedades había.

Renzo Alterino Perazzo es un mercedino de 20 años que está estudiando en Buenos Aires. Padece del síndrome de Asperger y faltó de su casa desde el lunes a las 8.30 de la mañana. Lo último que se supo de él hasta su aparición, fue que se subió en Floresta al tren de la linea Sarmiento el lunes a las 8:45 de la mañana rumbo a Flores donde habitualmente hace el trasbordo con la linea A de subte para ir hasta Caballito a cursar en la Facultad el CBC, en la sede de Ramos Mejía 841. Renzo iba a cursar la materia de Semiología correspondiente a la carrera de Historia.

La información iba conociéndose de a cuenta gotas. Ya en la mañana del martes, periodistas de DatoPosta.com se pusieron en contacto con la mamá de Renzo, Claudia Perazzo, quien agobiada por la situación pasó su teléfono celular a su otro hijo, para que explique ante el medio cómo era la situación por la que atravesaban.

Mientras tanto, oficialmente se manejaba la información de no saber el paradero de Renzo, pero no había denuncia realizada por nadie. Entonces la información clara y precisa, costaba canalizarla. Luego se supo, que la denuncia fue realizada en Capital.

En el atardecer del miércoles, volvimos a contactarnos con su mamá, Claudia, cuando ya todo había pasado. Renzo de nuevo en casa. Pero atendiendo a una innumerable cantidad de personas, familiares y amigos que pasaban a visitar a la familia. Muy atentamente, Claudia accedió al diálogo con DatoPosta.com y se convino una entrevista para más tarde.

Foto de Facebook, Claudia Perazzo

-Claudia, ¿mucho más tranquila ya?

Si, mucho más tranquila. Feliz.

-Fueron horas realmente muy difíciles…

Eternas, desesperantes. Tratando de no perder la calma porque no servía, había que estar alerta a todo para lograr encontrarlo y de aportarle datos a la policía. La verdad que fue impresionante como se movieron todos.

-¿Cómo comenzó todo?

El lunes le mando un mensaje a Renzo para saber cómo le había ido en la Facultad porque tenía que presentarse. Se lo mandé a las 10, porque a las 9 debía entrar. Me llamó la atención que no me había mandado nada como lo hacía habitualmente cada vez que llegaba a la Facultad. Espero a las 13 que es la su hora de salida y lo llamé. Los mensajes no le llegaban. Le mandé un mensaje de texto para que vea que no le llegaban los mensajitos de whatsapp, y tampoco respondía. Lo llamé de todas las maneras posible, y no había forma que responda.

Mi otro hijo, Thiago, empezaba ese día la Facultad a la tarde, y le dejó la comida preparada para cuando llegase Renzo. Se fue a las 13 y lógicamente no se vieron. Mientras tanto, yo insistía llamándolo, pero pensaba que se había quedado sin batería, o se había olvidado el cargador, o alguna cosa de esas. Cundo Thiago sale de la Facultad, le pido que al llegar al departamento, le pida a Renzo que me llame. No se había comunicado en todo el día. Thiago llega al departamento y me llama diciéndome que Renzo no estaba y la comida estaba intacta.

Lo primero que pensé es que se había vuelto a Mercedes. Yo no estaba en la ciudad. Llamo a mi cuñada para pedirle que se fije si Renzo estaba en casa. Llamé a la alarma, ya no sabía a quién llamar porque no aparecía. Llamé a Thiago para que vaya a hacer la denuncia acompañado por un familiar. Yo me vine desde dónde estaba, llegué a las 2 de la mañana. Queríamos ver los movimientos de la SUBE, y no se actualizaba. Se actualizó recién a las 2,30 de la mañana. Ahí ví que había movimiento. De las 8.45 que vimos el último movimiento de su celular, a las 8.52 se había subido a un tren y había bajado a las 9.41. El recorrido de tren que él hacía no era tan largo, entonces dije, se fue a Moreno, según los tiempos de 50 minutos entre Floresta y Moreno. Por eso pensaba que estaba en Mercedes. Creí que estaba en Mercedes y se había escondido en algún lado. También pensé que podría estar en casa de mi mamá y que ella no me avisó nada, creyendo que Renzo ya lo había hecho. Ella, a veces, cuando quiere mandar audios, los graba y no los envía. Tampoco iba a llamarla a las 3 de la mañana para asustarla, es muy mayor.

A las 7 de la mañana mi sobrino fue a ver si estaba en casa de mi mamá, y tampoco estaba. Buscamos en casa del padrino de él, no tiene amigos. Buscamos por todos lados. A las 15 horas pensé en dar una recorrida por el barrio de Floresta, para ver si alguien lo había visto, y de paso compro algo para comer, porque me había dado cuenta que no había comido nada.

Un señor me dice que lo había visto, que lo había visto el lunes a la noche, que estaba perturbado, cosa que luego nos dimos cuenta que estaba equivocado. En la policía nos atendieron de excelente manera, la Comisaría 10º C nos atendieron muy bien. Con el señor que supuestamente lo había visto, empezamos a buscar en las cámaras del barrio, y no era. El señor dejó de trabajar para acompañarnos, la solidaridad, fue al máximo.

A las 20.30 estábamos en el hall del edificio y suena el celular de Thiago. Era un llamando desde el celular de Renzo. Ahí, Thiago me dice: LLama Renzo. Le digo que atienda, y era un señor que lo había encontrado en Cañuelas, al costado de la ruta, creo que es la 205, sentado, en el pasto, porque ya sus pies no daban más. Le pedí que me pase con Renzo, necesitaba hablar con él. Hablé, noté que estaba bien, le dije que estaba todo bien, que cualquier cosa que hubiera pasado, tenía solución. Que yo lo iba a buscar, que no se desesperara que yo iba a llegar. Le pedí que me pasara con el señor que estaba con él que era un agente de tránsito, y le dije que por favor, no sé quién sos, pero llevalo a algún lado al que yo pueda ir a buscarlo. Me dice que me quede tranquila, que lo llevaba a la Comisaría de Cañuelas.

Imaginate que ahí nomás nos fuimos a buscarlo y al encontrarlo, estaba bien, un tanto compungido por la situación, y muy muy quemado por el sol y con muchísimas ampollas en los pies. De caminar. El se tomó el tren y se bajó en Merlo. Y en Merlo comenzó a caminar.

Foto Facebook: Mamá Claudia, junto a Abril (16), Renzo (20) y Thiago (18)

-¿Llegó caminando desde Merlo a Cañuelas?

Llegó caminando a Cañuelas, si.

-¿Relacionado a su problema de salud?

No, bueno, su condición hizo que él no soporte las frustraciones. Tuvo un inconveniente ya la semana pasada en la Facultad y… no fue a la Facultad. Fue para el otro lado. Se fue como escapando del problema. Lo que no quiero es preguntarle demasiado. De a poquito. No lo quiero aturdir. Estamos hablando del tema. Mucho. Charlando que del problema no se escapa. Hay que enfrentarlos y hablar con todas las personas que lo quieren.

-Que se vaya relajando…

Claro, aparte recién se levantó a las 13 horas. Estaba agotado. Estamos todos agotados. Estamos haciendo todo lo posible para que él esté bien y entienda que una Facultad no es vida o muerte. Que se pueda relajar, que pueda decir no tengo ganas de estudiar esto. Ya lo habíamos hablado, pero él se auto exige al tope. Es muy inteligente. Esto de la empatía. El pensó voy, me saco el problema de encima, me voy, no jodo a nadie. Y no se dio cuenta que era peor. Que todos estábamos pendientes de él. Le dije: vos que querés pasar desapercibido, saliste hasta en TN, lo cargo. Para que sea todo con un poco con humor, para que relaje.

Ahora haciendo lo que hay que hacer. Contenerlo y mimarlo. Y estar.

-¿Como lo notas en familia de regreso en estas primeras horas?

Está bien. Ahora están todos, por eso no te hice pasar a la casa y nos quedamos en el estudio. Viene todo el mundo. Todos lo abrazan, él está contento. Bah, no se si es la palabra. Está relajado, dolorido, pero lo cargamos que el 8 de diciembre haremos la Peregrinación a Luján.

-¿Están hablando de retomar la Facultad?

No, eso no. No lo estoy hablando, pero realmente que sea su decisión. Que haga lo que él quiera. Siempre fue así, pero que entienda que no es una obligatoriedad. Si quiere estudiar, que estudie, y que estudie lo que quiere.

-¿Te sorprendió la movilización de los mercedinos?

¡Ah! Impresionante. Me llena el corazón -se emociona-. Era una cosa… todos para Renzo. Todas las manos eran para él. Fue impresionante. Estoy realmente sorprendida. No sé si pasó alguna vez algo así. Solo quiero agradecer, las autoridades, al intendente, a todas las personas que quisieron ayudar, movieron a todo el que podían mover. Era encontrarlo a Renzo ya. Estoy felíz por eso, tenemos un pueblo hermoso, una ciudad hermosa.

-Querrás decirle muchas cosas a la gente, ¿no?

Si, de a poco estoy agradeciendo los mensajes, aprovecho este medio para agradecerles infinitamente. Gracias, gracias a todos porque me sentí muy contenida, sostenida por todos. No tengo palabras de agradecimiento. Gracias y no se como decirlo, como devolver esto. Fue impresionante. Te quiero agradecer a vos que llamaste, te ocupaste. Personas a las que no tengo ni de vista, se fueron cerca del departamento a buscarlo. Salieron en auto a Buenos Aires. Todo el tiempo lleno de buenas acciones. Yo decía al verlo: Esto tiene que terminar bien. Y terminó bien.

-Fueron días de mucho esfuerzo…

Y sí. Se vé que tengo espalda (sonríe). Mi pareja también se vino para acá; Salió a rastrearlo por todos lados, la tía, mi sobrino, el padrino de él, el padrino de mi hija, mis parientes, pero sobre todo mi hijo Thiago, que parecía un padre de Renzo. Fue impresionante como ayudo, como me sostuvo. Estaba a la par mía. No me sentí para nada sola, ni que toda la carga era mía. Sentí que si bien a nadie le deseo pasar por una situación así, pero nunca me sentí sola. Mis hijos son especiales. Tienen algo, que no se si es por todo lo que nos ha pasado, pero son seres muy especiales.

Foto Facebook: Thiago, Renzo, Abril, Claudia y Horacio Espinosa

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