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Historia mercedina

Historia mercedina por: Mónica Brown

María Mónica Brown, es Profesora de Historia, investigadora, y docente de niveles secundario y terciario.

La ciudad de Mercedes acaba de cumplir, el pasado 25 de junio, 266 años. Más de un cuarto de milenio ha pasado desde aquel 1752 cuando se asientan en estos pagos los Blandengues de la Frontera con sus 52 soldados de la Compañía “Valerosa”, al mando del Capitán José de Zárate.
Sin embargo, si nos atenemos a las investigaciones del Lic. Ricardo Tabossi, Mercedes cumpliría siete años más, dado que, en 1745 se establece en la zona un fuerte de estacada de 30 milicianos, al mando del Mariscal Juan de San Martín para salvaguardar el pago de Luján de los continuos malones indígenas. José de Zárate no hace más que instalarse en el mismo sitio.
Mucho ha sucedido, obviamente, en el transcurso de 273 años. Hechos que fueron dando una impronta característica a esa primitiva Guardia de Luján fortinera que llega a convertirse en la “Perla del Oeste” a principios de siglo XX.
Una ciudad que va transformándose en polo administrativo – institucional, a diferencia de pueblos vecinos surgidos en similares condiciones dedicados más a la explotación agrícolo-ganadera.
Una ciudad atractiva en todo momento para habitantes extranjeros de diferentes orígenes: irlandeses y franceses primero, italianos y españoles más tarde. Cada colectividad, al casarse con mercedinas o simplemente habitar el lugar, realizó su propia contribución a la expansión de la Guardia. De tal forma, en 1854 es elevada a la categoría de “Villa de Mercedes”, para en 1865, ser declarada “Ciudad”.
Este espacio estará dedicado a recorrer nuestro acontecer histórico. Instituciones, educación, economía, historias de vida, y otras yerbas pasarán por este rincón.
En definitiva, todo aquello destinado a valorizar nuestro pasado local enlazado irremediablemente con la historia provincial y nacional, en un intento de lograr que el siglo XXI y la globalización imperante, no borren nuestros recuerdos, nuestra memoria, nuestros valores y raíces. Porque, como dice el viejo refrán: “no se quiere lo que no se conoce”.
Esto recién empieza…

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