CURIOSIDADES DEL 14 DE OCTUBRE: DIA MUNDIAL DE LAS COSTURERAS

Variedades

Podemos ubicar a las primeras mujeres costureras en el paleolítico, cuando comenzó a extenderse el uso de agujas de hueso y marfil. Pero no fue hasta la Edad Media cuando se popularizó el oficio de costurera, debido a que los nobles europeos recurrían a ellas para confeccionar toda su vestimenta.

El primer gremio de costureras fue establecido en París por Luis XIV en 1675, esto debido a la enorme demanda de artesanos especializados en este oficio.

En el siglo XIX la clase burgesa comenzó a propagar el interés por la moda en todo el continente europeo, lo que llevó al aumento de la demanda de prendas de vestir y generó que las costureras desarrollaran este oficio por cuenta propia, cosa que para la época estaba prohibido.

El primer gran modisto de alta costura,  el inglés  Charles Frederick Worth, quien a finales del  S.XIX  fue reconocido como el “inventor de la alta costura”. Y es que este sastre fue el primero en utilizar modelos de carne y hueso para presentar sus colecciones.

Charles Frederick Worth, empezó a ir a Londres cuando tenía trece años para aprender en una empresa de paños llamada Swan & Edgar. Más tarde abandonó Lancashire, al norte de Inglaterra, para viajar a París. Allí encontró un empleo en la mercería Gagelin-Opigez donde se enamoró locamente de Marie Agustine, una clienta que terminó siendo su mujer.

Ella fue la responsable de su éxito cuando le mostró sus diseños a la mujer del embajador austríaco del momento y que se hizo muy popular entre las damas de la nobleza. Su clienta más representativa fue la emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III, que lo eligió como modisto y se hizo retratar luciendo un vestido de seda y tul con bordados en oro, confeccionado por Worth.

Abrió una tienda en la Rue de la Paix donde se daban cita las mujeres más ricas de la época para hacerse sus trajes, Charles Frederick Worth marcó la tendencia de moda de la segunda mitad del siglo XIX. Telas lujosas y una mezcla de corte inglés con elegancia francesa eran las señas de identidad de los diseños de Worth.

También fue el primero en proteger sus creaciones contra el plagio, Worth firmaba sus creaciones como hacían pintores y escultores, lo que propició que la gente empezara a hablar de alta costura y se crearan las primeras etiquetas comerciales.

A principios del siglo XX, era común que las mujeres, y más las de clases menos favorecidas, se dedicaran a la costura. Desde muy pequeñas se les instruía en el oficio para realizar sus propias prendas y otros artículos para su hogar. En esta época muchas de estas chicas viajaban a las grandes ciudades para unirse a talleres o trabajar para particulares. Las más afortunadas tenían la posibilidad de abrir su propio establecimiento.

Durante este periodo las costureras menos favorecidas tenían que trabajar en fábricas con jornadas excesivas que afectaban su salud, las enfermedades mas comunes eran las del aparato circulatorio y las afecciones pulmonares.

Con el paso del tiempo después de luchas, protestas, el avance tecnológico y cambios en el nivel industrial su situación mejoro. Hoy en día muchas de estas mujeres ejercen este maravilloso oficio desde sus casas o lugares de trabajo, con la misión de vestirnos para cualquier ocasión.

Un hecho curioso pero no por ello menos dramático se dió en México donde no se les reconoció hasta el terremoto ocurrido en 1985. En esta época la industria del vestido recibió un duro golpe, ya que, durante el sismo, se perdieron 1326 fábricas y talleres. Pero las pérdidas humanas fueron las mas grandes, dado que se reportó que entre 600 y 1600 costureras perdieron la vida dentro de sus lugares de trabajo.

Lo más lamentable fue que los patrones estaban más interesados en rescatar su maquinaria que en sus propias empleadas, negándose a indemnizarlas y a recontratarlas (ya que muchas de estas fábricas y talleres operaban en la ilegalidad).  Esta situación dejó al descubierto las condiciones a las cuales se enfrentaban como 10 horas diarias de trabajo, salario menor que el mínimo, cero prestaciones, sin generar antigüedad, jornadas laborales interminables sin pago extra y condiciones de trabajo inhumanas.

Después de estos eventos se creo la Asociación de Costureras y Costureros “19 de septiembre.”

Hoy en día no se sabe en origen de la celebración del día de la costurera, pero es festejada en el mundo desde hace mucho tiempo a través de gremios, sindicatos, empresas textiles y costureras particulares, con la finalidad de agradecer a estas mujeres que dedican su vida y trabajo a la creación y confección de prendas. Sin duda un oficio que exige paciencia, pasión, tiempo y una gran entrega.

Fuente: Claudiaarellanob.com / amitts.com

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