CURIOSIDADES DEL 21 DE OCTUBRE: DIA DE CONTAR BOTONES

Variedades

He aquí otra celebración «curiosa»: el Día de Contar Botones.

El origen e historia de este día son anónimos. La razón exacta para esta «efeméride» es desconocida. Sin embargo cada año, el 21 de octubre, los coleccionistas de botones, que son muchos, llevan a cabo esta divertida (?) fiesta.

Los botones han existido casi desde la aparición de las primeras prendas de vestir, ya sea tanto para asegurar diferentes partes de nuestra indumentaria como para su decoración. Los hay de plástico, madera, vidrio, metal e incluso de astas o cuernos.

Su rica historia se extiende por todo el mundo, desde los primeros botones confeccionados con conchas marinas hasta los primorosos botones de vidrio checoslovacos, hechos a mano, con sus diseños ornamentales exquisitos.

Curiosamente, no fue hasta el siglo 13 que los ojales para los botones hicieron su aparición en Alemania. Fueron una sensación casi inmediata y ya para el siglo 14 eran omnipresentes en cada prenda. En ese entonces, los botones (y sus ojales) se convirtieron en una de las piezas fundamentales de cada diseño de indumentaria que se presentaba.

Durante la revolución industrial las cosas cambiaron nuevamente.  Hasta finales del siglo 18, dado el elevado costo de estos adminículos, la mayoría de la gente hacia sus propios botones rudimentariamente en sus propias casas, usando técnicas artesanales. Pero, con el advenimiento de las máquinas, la manufactura profesional y los estándares de fabricación, los precios bajaron considerablemente. De repente, los botones comenzaron a estar al alcance de cualquier bolsillo, permitiendo a la gente utilizarlos de manera corriente, desde los miembros de la monarquía hasta la gente más pobre.

El tipo de botón más popular a finales del siglo 19 era el elaborado con vidrio negro. El estilo tenía reminiscencia de los que llevara en su atuendo la reina Victoria en ocasión del fallecimiento de su amado príncipe Alberto.

En el siglo 20 la historia del botón cambió una vez más. La producción en masa hizo que conseguir botones fuera más fácil que nunca por lo que empezaron a abrirse camino en prácticamente todas las prendas como medio para abrocharlas. Se generalizaron tanto que se convirtieron en un símbolo reconocible de la clase trabajadora.

Los botones, sin embargo, nunca llegaron a considerarse baratos y mucho menos desagradables. A pesar de su uso extensivo, conservaron su condición de señal de calidad. Incluso hoy en día, los mejores diseñadores dependen en gran medida de los botones y, a menudo, los utilizan en favor de otros métodos de cierre, como las cremalleras. Las casas de alta costura así como los sastres usan botones de astas mate para indicar trajes de mayor calidad para sus clientes.

Fuentes:  Happydays365.org / Daysoftheyear.com

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