EL FANATISMO MATA

Columnistas

Del fanatismo a la barbarie,hay un solo paso.

(Denis Diderot, filósofo fránces)

Este pasado 22 de Julio los argentinos recibíamos otra bofetada a nuestra ingenuidad; la sincericida carta de Cecilia Nicolini, la asesora personal de Alberto Fernández enviada a Anatoly Braverman, alto responsable del FRID, encargado de exportar las famosas vacunas Sputnik V. En ella reconocía con prístina claridad, que desde el gobierno siempre supieron que estas vacunas tendrían un retraso anticipado por sus creadores.

Sino repasemos la misma, “…Nosotros entendemos el faltante y las dificultades de producción de algunos meses atrás. Pero ahora, siete meses después, todavía estamos muy atrás…”. Estamos en Julio, siete meses antes, era fin de año 2020. Entre tanto el gobierno optaba por la compra mínima del Fondo Covax, -propuesta explicada a la Cámara de Diputados por Mauricio Monsalvo, Sub. Sec. del Ministerio de Salud el 3 de Febrero por Zoom-. Se optó por el 10% y no el 40% de la población porque se tenían otros convenios que aseguraban la provisión. ¿Qué convenios? El de Astrazeneca que no llegaría, pese a estar pagado en un 60% del total, o el de Rusia del cual ya conocían –como afirma la carta de Nicolini, sus problemas de producción. ¡¡Mientras tanto rechazaban los convenios con las empresas norteamericanas que estaban propuestos desde Julio 2020!! Un galimatías injustificable de pseudo-argumentos fue resuelto en unas horas con un Decreto Presidencial.

Sin embargo, parece ser que se usan, no para traer ¡y aplicar! todas las vacunas posibles sino para “apretar” a sus pares rusos. Leamos; “A esta altura todo el contrato está en riesgo de ser públicamente cancelado” y más adelante…

“Recientemente emitimos un decreto presidencial que nos permite firmar contratos con empresas norteamericanas y recibir donaciones de los Estados Unidos”

Pasemos rápidamente por el tramo donde se queja que no llegara el 9 de Julio la aprobación de la vacuna producida en el territorio argentino y eso que; “el Presidente esperó por dos horas en el evento de lanzamiento”. Es uso demagógico malamente criollo.Pero detengámonos en esta parte; “Nosotros respondimos siempre haciendo todo lo posible para que Sputnik V sea el mayor éxito, pero Ustedes nos están dejando con pocas opciones para continuar peleando por Ustedes y por este proyecto!¿¿Qué es hacer todo lo posible para qué Sputnik V sea el mayor éxito?? ¿¿Éxito para quién??

Nuestra maltratada ciudadanía anhela con demasiada paciencia que el único Proyecto de sus gobernantes sea la salud de su pueblo. Pero venimos a leer, -de mano propia,- que todo este sufrimiento y éstas miles de pérdidas eran un número calculado y sacrificable en el altar de un Proyecto ruso, del otro lado del mundo y para fines que no eran nuestra salvaguarda.

¿Qué le diremos entonces a nuestros seres queridos que murieron injustamente? ¿Nos traerán de vuelta a nuestros amigos y vecinos?¿Repondrán los miles y miles de sueños y proyectos rotos por una tardanza que se podía atenuar?

Millones de argentinos esperan por una segunda dosis que los ponga al abrigo de respiradores y seguimos dilatando la llegada de vacunas de países que las disponen y además, las donan.Les pido que lean la carta de la asesora presidencial detenidamente, les pido que busquen una palabra, una sola de ellas donde se ponga en el lugar de las víctimas. No de la “incomodidad presidencial”, no de ellos “soportando persecuciones legales”, sino de toda la comunidad que es su responsabilidad. Números, convenios, demoras, proyectos, sí. Pero la gente no está. Nunca.

Del fanatismo a la barbarie hay un solo paso, afirmaba Diderot hace más de doscientos años.

Desde esta carta de Cecilia Nicolini, tengo la incómoda sensación que ya lo hemos dado.

Si es así, que Dios se apiade de nosotros.

Oscar Dinova, escritor mercedino

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