EL SILENCIO DE LOS (NO) INOCENTES

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Por: Marcelo Melo

El gobierno de Juan Ignacio Ustarroz tuvo la mala suerte, para llamarla de alguna manera, de la llegada de la pandemia al mundo actual.

Los diferentes temas que analizaremos a lo largo de ésta nota de opinión, siempre estuvieron en la intención de quién la firma, preguntárselos al intendente en una entrevista mano a mano. Intentamos al menos seis veces desde iniciada la pandemia. Las respuestas siempre fueron diferentes. Si bien nunca hubo una negativa formal, tampoco nunca se llevó a cabo. El coronavirus y la diversidad de hechos que se fueron dando en éstos meses, sumado al silencio en los temas urticantes por parte del oficialismo, hacen que algunos parezcan viejos, anacrónicos. Pero nunca tuvieron respuestas claras y transparentes. Temas nunca tratados en los medios de comunicación mercedinos, al menos, con la profundidad que merecen, pero necesarios de ser aclarados. Urgen.

En el gobierno local, desde el más encumbrado hasta el menor de los militantes, esperaban años de gloria. Encolumnados a los gobiernos nacional y provincial y a la llegada de los beneficios que ello conlleva, con obras faraónicas para Mercedes y dinero fresco para seguir gobernando desde la abundancia y el placer de poder disponer de dineros públicos. Esos dineros que se fueron agotando luego de haberlos reproducido en inversiones, durante la timba financiera de la época del presidente Macri, e invertidos y gastados en la obra de la avenida 2.

Avenida 2

Quizás, justamente la obra de la avenida 2, sea la cabal demostración de lo que se quiso hacer y no se pudo. El duro contraste de salir a «vender» una obra cuasi de primer mundo con bicisendas, paradas de colectivos modernas, y canteros arbolados que se anunciaron diseñados por el estudio Thays fueron quedando en el pasado. Ese ilusorio anuncio se contrasta con terminar rogando poder lograr la construcción de una rotonda en el principal ingreso a la ciudad, dejando de lado las anunciadas rotondas de las avenidas 2 y 29 y de las avenidas 2 y 17.

Fue roto nuevamente el asfalto con tan solo meses de uso, sin siquiera contar con un mísero plano previo de la obra que se pretendía realizar. Un bochorno que no podemos darnos el lujo de tener. Los comerciantes de la zona, que ya venían padeciendo estas obras, con los incovenientes lógicos que ello conlleva, se encontraron nuevamente sufriendo la agonía de ver mermar sus ya alicaídas ventas de manera potenciada en un nuevo intento municipal de llevar a cabo una rotonda a la que, paradojicamente, no se le encuentra la vuelta hasta el momento. Los meses de finalización de obra resultaron siendo años. Aún, recibiendo los fondos del actual gobierno nacional restituyendo el dinero ya invertido por la ciudad, revirtiendo la promesa incumplida y realizada por el entonces presidente Macri. No se previó siquiera que hay vecinos viviendo por donde debería pasar la rotonda y que antes, deberían haber coordinado con diferentes empresas que tenían que realizar sus trabajos previos a la realización. ¿Los plazos de obra? Una ilusión muy alejada de nuestra realidad mercedina.

Barro

Vecinos trabajando para intentar escurrir el agua

Ni hablar de lo que sucedió éste fin de semana, en el que terminaron habilitando el paso de los vehículos, armando un camino de tierra el día previo a una alertada fuerte tormenta. Si tiene cola, cuatro patas y ladra, es un perro. Se encajó un camión cisterna de gran porte. Luego de varias horas llegó una grúa desde Banfield a sacarlo y se encajó también. La principal entrada a la ciudad quedo intransitable. Ergo, decidieron cerrarlo durante todo el fin de semana. Una obra que daba para que sea el broche de oro de la gestión Ustarroz, termina habilitándose de a tramos, con los vecinos descontentos y en medio de un papelón de grandes dimensiones que con seguridad, le será recordado.

El actual intendente Ustarroz parece haber subestimado la situación. No hay otra explicación posible. No puede haberla. Lo conseguido a través de diversas obras y realizaciones en años de bonanza económica, quizás podrían ser la explicación de por qué ahora se está haciendo una especie de «plancha política». Pero los graves «errores no forzados» del gobierno son mayúsculos, tanto que algunos asustan. Tampoco, claro está, es lo mismo gobernar con mucho dinero en los bolsillos, a hacerlo con la escasez del momento.

Ustarroz imaginó seguramente estar este año jugando en las grandes Ligas, cuando el partido, en realidad, se desarrollaba en la cancha sobre uno de los costados del Parque Municipal.

Intentemos una explicación más terrenal, disfrutó de los billetes que creía lloverían, cuando recién se estaba formando la tormenta. «Es la pandemia», sería la frase que promedia la segunda gestión de gobierno de Ustarroz. A este latiguillo, lo podríamos relacionar con la célebre frase muy utilizada en la política estadounidense durante la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 contra George H. W. Bush (padre), que lo llevó a convertirse en presidente de los Estados Unidos. «Es la economía, estúpido».

Crisis política

Nadie exige. Nadie controla. Y estas, entre otras, son algunas de las cuestiones que le hacen mal a un oficialismo en cualquier parte del mundo. Cuando la oposición no está a la altura de las circunstancias. Juntos por el Cambio ayer y hoy, no está siquiera para hacer sombra. No están capacitados y no logran ser una real y verdadera oposición. Ni para ser un verdadero contralor de un gobierno que se esfuerza en ser poco prolijo cuanto menos. Como si fuera poco, el nivel en general del Concejo Deliberante local es paupérrimo. Al oficialismo con eso le sobra para gobernar sin sobresaltos. A la oposición ni le alcanza.

Quien crea que somos demasiado duros, los invitamos a observar cualquier sesión del HCD local. En la discusión más álgida, hasta se piden disculpas por lo que van a decir. Hay alguna que otra excepción. Pero no alcanza para no terminar siendo la peor conformación de concejales desde el regreso de la democracia. Esto, aunque nadie lo diga, abre una profunda crisis política en Mercedes. La falta de dirigentes capaces de enamorar y de responder a las expectativas que se crearon con antelación. Y ésto no es sólo para los dos conglomerados políticos mayoritarios locales. La dirigencia del resto de los partidos políticos se dedican a hacer política sólo a través de las redes sociales, y metiéndose poco y nada en la problemática local. Políticos de café, se les habría dicho en otros tiempos. Sólo eso. Salvo el Partido Obrero quién cada tanto propone cosas un poco «más jugadas». Pero no mucho más.

A partir de ahora, haremos un racconto de infortunadas políticas que se fueron dando a lo largo de éstos últimos años. Y si usted, estimado lector, no lo ha visto, es simplemente por un estado de comodidad, intencionalidad o de desidia mercedina. Puede incluir a quienes quiera. Partidos políticos, dirigentes, funcionarios y periodismo. En definitiva, quizás, y lamentablemente lo sea, la mediocridad mercedina generalizada.

Usurpaciones

La policía en el predio de la familia Caetano, hace tres fines de semana atrás

Comenzaremos a desentrañar cuestiones del momento. El gobierno municipal asegura a partir de su subsecretario de Tierras que en Mercedes no hay usurpaciones. Desde el propio municipio sumaron a instituciones para ser parte de esa «verdad». La presencia del Colegio de Escribanos, de Agrimensores, de Martilleros, de Magistrados y Funcionarios Judiciales, de Fiscalía, de Juntos por el Cambio, Partido Fe, Frente de Todos, la Sub Secretaría de Tierras, Secretaría de Gobierno y Presidencia del Concejo Deliberante, le dieron marco a tal afirmación. Desde su aparato de medios municipal, se salió a decir que las usurpaciones eran falsas. Invitamos a cualquier ciudadano a recorrer el Cuartel VIII y con un paseo de no más de 10 minutos, obtendrán una respuesta. Es muy simple, bajan en la rotonda de ingreso al barrio San Jorge, toman el viejo camino a Navarro y a escasos 400 metros se encontraran con una usurpación. Hay más, pero para la muestra, basta un botón.

Sorprendentemente, el intendente Ustarroz se suma a la negación de las usurpaciones que, su funcionario Guevara, asegura que no existen. Lo que hace pensar, y que en definitiva sea lo más correcto, es que Guevara encarna las políticas de Ustarroz y no al revés. Muchos vecinos de la zona son tristes observadores del cambio de fisonomía de su tranquilo barrio casi rural.

Ante una carta abierta realizada por los vecinos durante este fin de semana, ahora el gobierno responde que es una cuestión política. ¿Se imagina usted en estado de desesperación de tener una usurpación en su terreno o en su barrio, y que desde el Estado se le salga a apuntar a usted, justamente la víctima? Y no estamos en contra de que la gente tenga acceso a sus viviendas y su propia tierra. Ellos también son víctimas. Pero esa sería otra gran discusión.

¿Y por qué decimos que la política de Ustarroz quizás sea la que encarne Guevara? Porque Ustarroz sabe a quién puso al frente de esas políticas. Sólo hay que googlear tres palabras: usurpaciones, Gowland y Guevara y las respuestas llegan solas. Javier «Jovo» Guevara era (o es) el director de El Nuevo Cronista, semanario en franca decadencia, que fue parte de operaciones periodísticas locales. Fueron operadores de prensa por parte de las campañas políticas de «Pancho» Torres de la UCR, de Martín Zubeldía y del Frente Mercedino para la Victoria, éstas dos últimas, de la interna del PJ local.

Acá, se puede leer relacionado a una vieja usurpación en Gowland. Jugando con las cartas sobre la mesa.

Publicación de Noticias Mercedinas

Hoy, cualquier ávido observador de la política local se dará cuenta que existe esa grave crisis política que advertimos en Mercedes. Con un gobierno municipal que transita su peor momento. Haciendo agua en muchas de sus políticas. Y una oposición que no sabe / no contesta.

Dejamos de lado el tema usurpaciones, en el que el gobierno quedó francamente expuesto. Los vecinos están quedando solos en el medio de semejante abulia política.

Derechos Humanos

Quizás sea este el costado de gobierno en el que no podían errar. Siempre levantaron la bandera de los derechos humanos, y fue desde donde construyeron una épica. Sin embargo, no paran de cometer atrocidades. El silencio de los sectores defensores de los derechos de las personas, espanta.

Aún siendo oposición en Mercedes, es muy recordada la actitud del Frente Mercedino para la Victoria en épocas del fallecimiento del ex dictador Jorge Rafael Videla. Desde el gobierno de Selva del momento, se impulsó -entre otras cosas-, una muestra itinerante con banners de los asesinados y desaparecidos durante la dictadura en el frente del cementerio local. Se realizó una movilización con participación de varios sectores de izquierda en Plaza San Martín, a la que se sumaron hasta dirigentes de la izquierda nacional. El hoy oficialismo llamó a desmovilizar aquella intentona de la no llegada de los restos de Videla a Mercedes. Sobre la hora, y luego de varias discusiones familiares, el hoy intendente se hizo presente y logró la entrevista acordada con el Canal 7, nada más.

Quizás, el sólo intento o idea de la llegada de los restos del dictador a la ciudad, haya sido el hecho con repercusión mundial más importante de la historia de la ciudad. Mercedes estuvo en los noticieros de los países más remotos.

Frente del cementerio local, impulsado por la Coordinación de DDHH de la entonces Municipalidad de Mercedes, previa a la actual.

Los desaciertos en esta cartera manejada por Sergio Carini, pero con un claro liderazgo del intendente en ésta cuestión, comenzaron apenas asumieron la intendencia.

A poco de estar en el gobierno, se anunció con bombos y platillos la llegada de uno de los históricos pañuelos que estaban plasmados en las baldosas de Plaza de Mayo. Llamó mucho la atención semejante osadía. Las baldosas no eran las originales. Nunca se entendió el porqué de esa aseveración. ¿Cuál era la necesidad? Lógicamente, como toda denuncia, la dejaron pasar y el silencio fue su respuesta. Los medios periodísticos mercedinos no levantaron esa información. Pero que no eran las baldosas originales, se pueden ver a simple vista. ¿Que sucedió que quienes encarnan a organismos de DD.HH, o que están aglutinados en defensa de esos mismos derechos en Mercedes brillaron por su ausencia? El silencio también fue, y es absoluto en torno al tema.

En la parte superior, el pañuelo que se colocó en Plaza San Martín. Abajo, el original de Plaza de Mayo

El audio de la explicación de entonces en el programa Colectiva-Mente a través de la 104.3, radio Vida:

A esta noticia, sólo pudieron conocerla los oyentes de Radio Vida. Pero hay más. Mucho más.

Cuerpos NN durante la pandemia

El recordado Edgardo «Pampa» Ballesteros

Esta información sí la hemos publicado. El fallecimiento, el posterior retiro del cuerpo del «Pampa» Ballesteros pretendiendo enterrarlo sin darle aviso a su familia y el descubrimiento de tumbas NN. El secretario de Salud, doctor Juan Pablo Cassiani confirmó ante la Comisión de Salud del Concejo Deliberante, la existencia en plena pandemia de «cuerpos NN» enterrados en el Cementerio Municipal de Mercedes. Así como lo lee. Cuerpos sin vida que no se sabe de quiénes son. En pleno siglo XXI. Ante este hecho, la respuesta de los concejales de Juntos por el Cambio luego de escucharlo fue: «el tema esta judicializado». Nada mas, aunque usted no lo crea, sin un atisbo de buscarle a semejante situación siquiera una denuncia política, o un pedido de informes mucho más enérgico. Respuesta esta, tan desaprensiva y liviana como la que diera Jorge Rafael Videla cuando se le preguntó  sobre los desaparecidos. Explicó que «mientras sea desaparecido, no puede tener un tratamiento especial». «Es un desaparecido, no tiene entidad. No está ni muerto ni vivo, está desaparecido… Frente a eso no podemos hacer nada», concluyó tenebrosamente. ¿Se entiende el por qué de la aseveración que hacemos sobre la falta de oposición en Mercedes? ¿De dónde salieron esos cuerpos? ¿No hay familiares que pregunten por ellos? Demasiado preguntas sin respuestas.

La justicia local tampoco encuentra causales para una investigación penal. El hijo de Ballesteros presentó una denuncia y desandó caminos sin respuestas. Otro vecino al que el Estado desampara.

En tanto, Derechos Humanos de Mercedes miraba otro canal. Ni siquiera participó para intentar emprolijar la desmesura gubernamental y opositora sobre un tema tan delicado. El mismo canal que -seguramente- miraba en el momento de la desaparición del joven Facundo Astudillo Castro. DD.HH salió con un comunicado extemporáneo y fuera de foco,  después de muchos días de sucedido el hecho.

Esta suma de temas fueron quedando en el tiempo sin ser analizados. El silencio de los (no) inocentes se convierte en ensordecedor.

Sigma

Hoy, hace un año de la explosión en la empresa Sigma. Falleció una persona. Los agrotóxicos se diseminaron por toda la zona rural de La Verde. La cercanía del Polo Turístico de Tomás Jofré, en vez de provocar redoblar los esfuerzos de un rápido trabajo de saneamiento, sólo resultó ser un método de presión para que del tema se hable lo menos posible, «sino quedará mucha gente en la calle porque los empresarios gastronómicos van a tener que cerrar».

El gobierno municipal nunca se puso al frente del tema de extrema gravedad. Sólo vagas respuestas sobre lo que se hace o hacía, pero sin resultados concretos que hagan sentir menos pesado el temor de los vecinos que viven en la zona. O tan sólo acompañados.

Los logros conseguidos en la gestión de Ustarroz han sido muchos, sin lugar a dudas. Y a las cosas siempre hay que decirlas. Pero tampoco es el periodismo quien deba asumir el rol de una oposición ante la falta de respuestas políticas.

El deber periodístico es intentar hacer saber las cosas que suceden, que de otra manera no se sabrían. Pero ante cada problema, desde la Municipalidad se abroquelan en silencio. Dejando que el tiempo pase, y esos temas vayan quedando en el olvido. Eso, también es deber del periodismo en contarlo.

 

 

 

 

 

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